La presentación de la nueva temporada del teatro Bolshói, la 238.ª de su dilatada historia, ha sido una de las más emocionantes. Pocos estaban atentos al nuevo director general, Vladímir Urin, o a los futuros estrenos (la ópera El holandés errante y el ballet La dama de las camelias). La estrella de la velada, en la tarde del pasado martes, fue Serguéi Filin, el director artístico de la compañía de ballet, víctima de un cobarde ataque con ácido, que ha vuelto a Moscú tras medio año en una clínica de Aquisgrán.

Con todas las butacas ocupadas, los aplausos fueron más largos y cálidos que nunca.En la noche del 17 de enero un sujeto lanzó ácido sulfúrico a Filin cuando regresaba a su casa, causándole graves heridas.

En total, Filin ha pasado por 22 operaciones. Su cara se ha recuperado, y el antiguo bailarín conserva intacta su galante figura. Pero tiene que protegerse los ojos con gafas oscuras. El izquierdo se ha recuperado hasta un 80%, pero ve poco con el derecho. Pavel Dimitrichenko, un bailarín de 29 años abrumado por los celos profesionales, ha sido acusado de planear el crimen y ahora está en la cárcel en espera de juicio.

Filin ya se había reunido con la compañía de ballet en Londres. “Gracias por el grandioso espectáculo de Londres. Eso fue de gran ayuda para mí. Gracias a eso ahora estoy aquí”, dijo un Filin emocionado. Pero no puede quedarse: le esperan más operaciones en Alemania.